La identidad de un grupo, y por extensión, la identidad en general puede emerger de dos fuentes: la tensión entre el afuera y el adentro, entre lo que es proyectado y lo que es nutrido. Para clarificar quiénes y qué somos, necesitamos trabajar sobre ambos. Lo que proyectamos hacia afuera es la fuente más clara sobre la cual trabajar: emerge de los espectáculos creados, los talleres ofrecidos, los encuentros generados, del diálogo con el mundo alrededor. Esta página web es parte de ese diálogo. La otra fuente --aquello que el individuo hace para alimentar al grupo, más allá de cualquier proyección hacia afuera--está contenida en todas las formas de trabajo y encuentros personales que no son diseñados para mostrarse: entrenamiento, reuniones, intercambios informales. Esta es la goma, el gluten, lo que une todo. Lo primero sí puede existir sin lo segundo, pero el queque esta condenado a desboronarse.

David Korish